lunes, 5 de abril de 2010

Y SE PARÓ EL TIEMPO....


Eran casi las 8 de la mañana, cuando,como diría Lorca, las piquetas de los gallos cavaban buscando la aurora, como un sueño que se hace realidad apareció a lo lejos revirando. Con aire misterioso y sonidos de la antigua Roma, sobre un tumulto de plumas e incienso se nos plantó delante de Santa Angela de la Cruz, timidamente, como con verguenza abren las monjas el porton, ya con el Sentenciado delante le pediran a ese reo de cara bondadosa, que se acuerde de Sevilla una vez más. En esa noche en la que no existen los relojes, es un espacio atemporal, solo quedará escrito en el recuerdo. Todo esta medido, la emoción, el rezo, la revirá, la levanta, el ahi queó. Cuantas levantás nos quedaran y cuantos ahí queó nos quedaran por padecer. Todos estamos sentenciados igual que El, a morir, así esta escrito. Alguien bajo el merino y el terciopelo verde, lo tenia todo en aquel instante, era dueño de todo, el protagonismo anónimo del nazareno, por un momento se vió alterado. Su madre y padre, su esposa, sus hijos, su sentencia, su casa, su hermano, y tras la reja sus hermanitas vecinas cantando Dios te Salve. Si existen los agujeros negros alli había uno, y muy grande¡¡ Gracias a la Familia Pedernal por abrirme las puertas de su casa, porque a la vez pude ver por ellas las Puertas del Cielo por un instante, si existe, debe ser algo asi.

3 comentarios:

costalero gruñón dijo...

que no te quepa duda Pepe, el Cielo tiene que ser morado y verde, color de las capas macarenas.

Un abrazo

Gonzalo dijo...

pare, si el cielo es lo que yo viví junto a tí esa mañana gélida sevillana...¡me quiero morir más que nunca!.

José María dijo...

La amistad es tener a alguien con quien compartir el cielo.